La prevención del cáncer de próstata desde una perspectiva de género

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Enero, 2023.- La Máster Leimis Reyes Vasconcelos, profesora de la Facultad de Ciencias Sociales en la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz y Jefa de la disciplina de Teorías Sociológicas, ha dedicado parte significativa de su vida a la actividad científica e investigativa, en particular de temas relacionados con la salud y la perspectiva de género, tópicos de gran novedad, impacto y pertinencia.

A tono con las motivaciones que la condujeron a desarrollar su más reciente estudio, que posee como eje fundamental el enfoque de género en la prevención del cáncer de próstata desde la Atención Primaria de Salud, nos amplía la Licenciada en Sociología.

“Mi inclinación por el estudio de este tema nace a partir de un proceso de formación posgradual en el que influyó no solo mi superación profesional para el ejercicio de la docencia en la carrera de Sociología del curso por encuentro, sino también las demandas de investigación del enfoque social en salud a nivel nacional y territorial. El hecho de que asumiera los programas de estudio de Sociología de género y Sociología de la salud, por un lado, me permitió conocer acerca de la prevalencia de los estudios sobre las mujeres en relación con los de masculinidad y por otro, vincularme a un proyecto de investigación sobre cáncer auspiciado por el Centro de Desarrollo de las Ciencias Sociales y Humanísticas en Salud (CENDECSA). Fue así que surgió esta línea investigativa”.

¿Influyó alguna investigación en particular en su interés hacia el abordaje de este tópico?

“Durante el proceso de búsqueda de antecedentes de estudios sobre el cáncer de próstata pude notar que los trabajos consultados (al momento de la investigación) sobre la enfermedad en el país, se habían realizado desde la perspectiva médica con un marcado enfoque biologicista que relegaba las cuestiones de orden estructural y simbólicos relacionadas con su prevención en la Atención Primaria. Los que se aproximaban a un enfoque social, no tomaban el enfoque de género y basaban sus análisis en aspectos como la responsabilidad individual, la percepción de riesgo, la modificación de los niveles de conocimiento y la necesidad de mayor divulgación sobre el diagnóstico precoz. En el ámbito académico de las ciencias sociales pude encontrar investigaciones sobre masculinidad, las que se hicieron visibles en el marco de la Primera Jornada Cubana de Estudios de Masculinidades celebrada en 2006 bajo la coordinación del Dr.C. Julio César González Pagés, coordinador general de la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades; incluso su tercera edición estuvo dedicada a la cultura de la salud en el cuidado de los hombres. No obstante, no encontré un referente directo que vinculara el estudio del cáncer de próstata con la masculinidad.

Los antecedentes inmediatos utilizados como referentes provinieron de trabajos realizados en el contexto latinoamericano, fundamentalmente de países como Brasil, Puerto Rico y Colombia. Esto me llevó a considerar que continuaba siendo una agenda pendiente en el país, la articulación del discurso académico de las ciencias sociales y médicas en función de la instrumentación eficaz de las políticas de salud dirigida a la población masculina y el reconocimiento consciente sobre determinación del género en el proceso salud-enfermedad”.

¿Pudiera resaltar algunos elementos novedosos de su investigación?

“Tras mi estudio pude constatar el incremento de la mortalidad por cáncer de próstata en el país, devenida una enfermedad ubicada estadísticamente como la segunda causa de muerte de la población masculina y por enfermedades tumorales en ambos sexos, incluso con una tasa de mortalidad más elevada que la provocada por las localizaciones femeninas de cáncer de mayor incidencia: de cuello cérvico-uterino y mama. Este es un aspecto que a simple vista y de primera lectura pareciera que solo compete al área de las Ciencias Médicas; sin embargo las condicionantes asociadas con la aparición y progreso de la enfermedad no son solo biológicas, también juegan un papel importante el acceso a los servicios de salud, los estilos y condiciones de vida y aspectos culturales, lo cual me permitió considerar como objeto de mi investigación la prevención de dicho padecimiento que en ámbito oncológico se extiende al diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno como estrategia imprescindible para aumentar los índices de sobrevida.

Se detectaron determinantes de género con una importante incidencia en la prevención de la enfermedad como la presencia de estereotipos masculinos que influyen en el diagnóstico temprano, la falta de conocimiento sobre el cáncer de próstata condicionado por el bajo nivel de promoción y educación desde la Atención Primaria de Salud (APS) en relación la enfermedad y la poca visibilidad de la población masculina en las políticas de salud respecto a otros grupos poblacionales con un peso significativo en los niveles de prevención del cáncer prostático. En este sentido la prioridad brindada al programa de detección precoz de este cáncer, está relacionada con los bajos niveles de información y promoción de salud, propiciando que los hombres se mantengan al margen de la solicitud del servicio de manera preventiva.

Los estereotipos que en torno a la virilidad, corporalidad y sexualidad masculina se construyen, funcionan como reguladores del comportamiento de muchos hombres ante el cáncer de próstata, lo cual se traduce en el poco uso del servicio de salud, en las dificultades para desarrollar el autocuidado, comunicar sus malestares, en el pobre conocimiento sobre otros procedimientos de diagnóstico, el rechazo al tacto rectal y la solicitud de ayuda profesional solo en caso de síntomas, con una implicación importante en los niveles de prevención de la enfermedad, dígase en la detección precoz, en la eficacia de un tratamiento oportuno y calidad de vida.

No se puede obviar el trabajo de las instituciones sociales como mediadoras de la respuesta de los hombres ante la enfermedad; la manera en que se estructuran y funcionan las políticas y programas de salud influyen en el proceso de naturalización de los estereotipos de género y de manera inadvertida hace que no se cuestionen sus efectos negativos en la salud masculina”.

¿Cuáles fueron los principales resultados arrojados por su estudio?

“Para lograr una mayor eficacia en la prevención del cáncer de próstata en el municipio de Camagüey desarrollé una estrategia metodológica con enfoque de género en las que tuve en cuenta la identidad masculina como dimensión subjetiva que pauta una respuesta colectiva de los hombres ante la enfermedad, pues si bien hay hombres que no se conducen acorde a los preceptos de masculinidad tradicional dominante (o lo que se conoce en la literatura como masculinidad hegemónica) y desarrollan conductas saludables, gran parte de ellos adoptan como referente en su vida cotidiana al modelo hegemónico y asumen conductas de salud perjudiciales. La respuesta social de las instituciones culturales, educativas, sanitarias y de los medios de comunicación audiovisuales en el proceso de prevención de la enfermedad, es otra dimensión de análisis que contempla el diseño de la estrategia porque el proceso de construcción social de la masculinidad y la enfermedad no se da solo a nivel identitario, es necesario examinar cómo estas instituciones desafían o reproducen los condicionamientos de género respecto a la enfermedad, cómo las prácticas institucionales inciden en la formación de significados masculinos compartidos y configuran la manera en que se compartan respecto a ella.

La estrategia se encuentra en la etapa de desarrollo de las acciones de prevención enfocadas en las dimensiones antes mencionadas. Pretende alcanzar por parte de los profesionales de la salud y de la población masculina, el reconocimiento de las particularidades de salud los hombres no solo en términos biológicos, sino también respecto a los significados culturales que ellos asumen a razón de su identidad de género. Al mismo tiempo proyecta lograr el replanteo de las nociones instituidas en las estrategias de prevención y promoción de salud atendiendo a las diferencias en función de una mayor visibilidad de la salud masculina en los programas y políticas sanitarias para en última instancia reducir la mortalidad a través del diagnóstico precoz y elevar los índices de sobrevida”.

Con una importante trayectoria científica la MSc. Leimis Reyes Vasconcelos es una investigadora constante y comprometida con el enfoque de género, a través de indagaciones que ahondan disímiles aristas asociadas a los universos femenino y masculino, siempre desde la perspectiva de la equidad y la inclusión, así como otras problemáticas sociales.

En ese sentido, destacan estudios en torno al consumo de drogas en estudiantes universitarios; la violencia en las relaciones de pareja, entre muchos otros que poseen como denominador común su contribución a la ciencia y al desarrollo social.

(Universidad de Camagüey)